Si observamos es muy habitual contemplarnos a nosotros mismos y a los demás ir de un lado para otro a toda velocidad, sin percatarnos de qué hay a nuestro alrededor, sobre todo en las grandes ciudades.

La semana pasada me fui a Santarder por la mañana temprano para relizar unas gestiones personales, y llegué muy pronto, tanto como que había quedado a las 16h y estaba allí a las 12h30 minutos aproximadamente… Cuestiones de los horarios de tren…

El caso es que tenía varias horas por delante y no sabía qué hacer. Me dispuse a caminar por las calles de Santader y de pronto me acordé de la playa… Que mejor forma de aprovechar el tiempo que dar un paseo por la playa descalzo. Lo “normal” sería haberme ido a un centro comercial a comprar cosas o al menos verlas, ir a un bar a tomar algo, pero la verdad “lo normal” nos adultera día a día.

25 minustos de caminata hasta la playa y después un gran día vivido con la naturaleza, en plena ciudad. Vivir las cosas sencillas que se pueden hacer en el día a día, y a poder ser disfrutando de la naturaleza. Os lo agradecerá vuestro cuerpo y el entorno…

El sardinero

El sardinero

El sardinero 2

El sardinero 2

El sardinero 3

El sardinero 3

El sardinero 4

El sardinero 4

Por muy deprisa que vaya la vida, siempre te puedes parar a observarla y vivir.

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